El rodio fue descubierto por Wiliam H. Wollaston. Lo bautizó como RHODON (que significa Rosa).
Su precio es 6 veces superior al oro y sólo se encuentra dentro de otros minerales como el platino o el níquel.
Su producción mundial es sólo de 20 toneladas al año.
Su mayor atractivo es su alta reflectancia, por ello es muy utilizado y apreciado en joyería para conseguir una terminación de brillo, sobre todo en las piezas de oro blanco.